Noticias
Un pastelero, casi en la cárcel por ruidos
La primera sentencia, dictada en febrero, también condenaba a Lera a pagar una multa de 4.800 euros, lo inhabilitaba como pastelero durante dos años y cerraba el negocio durante un año. Todo ello porque la pareja que vive encima del local denunció en 2003 que la maquinaria de la pastelería superaba los límites de ruido tolerables.
La decisión de la Audiencia de Barcelona, que no puede recurrirse, establece que la normativa de contaminación acústica a la que hacían referencia los denunciantes aún no estaba vigente en el momento de la queja. Así, los hechos ocurrieron en el tiempo que la ley tenía previsto para que las empresas adaptaran sus instalaciones y, por lo tanto, la pastelería no podía ser sancionada. La sentencia ratifica también la exculpación del alcalde de Sant Antoni de Vilamajor, Francesc Tella, al que los denunciantes acusaban de no realizar las inspecciones reglamentarias.
Fecha: 01-07-2008
añadir comentario
No hay comentarios para esta noticia






0 comentarios









