Las asociaciones pasteleras de la Comunidad de Madrid, en plena reestructuración

Jaume J Cot

Por 09 de julio de 2015 Madrid

Salvador Santos durante su participación en el Concurso Getafe en Dulce

Las asociaciones pasteleras de Madrid, es decir, AEPA (Asociación Empresarial de Pastelería Artesana de la Comunidad de Madrid), APEC (Asociación Provincial de empresarios de Confitería, Pastelería, Bollería, Heladería, Repostería y Platos Cocinados de la Comunidad Autónoma de Madrid) y ASENFORM (Asociación Empresarial para la Formación y el Empleo en el Sector de la Pastelería de la Comunidad de Madrid), están a punto de ser liquidadas como culminación de un proceso judicial que se inició hace unos meses al presentar un concurso voluntario de acreedores. Las deudas acumuladas se acercan a los 2 millones de euros y proceden de diferentes orígenes entre los que se encuentran créditos bancarios, una hipoteca por valor de 1.400.000 euros, motivada por una sanción por falta administrativa en la impartición de cursos de formación detectada en el año 91, y la reducción de la actividad motivada por una caída drástica de asociados y por la cancelación de la organización de cursos de titularidad pública.

Sin embargo, el presidente de AEPA y de la Confederación Española de Asociaciones de Pastelería (CEEAP), ha afirmado que la situación está bajo control y que la venta del inmueble que posee la patronal en el Paseo de Santa María de la Cabeza debería servir para atender estas deudas. Con todo, se espera que, a pesar del informe favorable del juez instructor, las asociaciones queden liquidadas. Con ello, Salvador Santos Campano augura el nacimiento de una nueva asociación que agrupe la actividad de las anteriores, probablemente la ya existente Artesanos del Dulce, y que sea el nuevo órgano de representación de los asociados en la Comunidad.

Por si fuera poco, el panorama no deja de ser preocupante, debido especialmente a la gran caída de asociados, más de 450 en cinco años, pasando de los cerca de 800 a los 270 actuales. En palabras de Salvador Santos Campano, la crisis económica ha castigado especialmente el consumo en pastelería, hecho que ha repercutido en el cierre de negocios. El recorte de ayudas a la formación también produjo en su día el cierre de la escuela de pastelería que impartía formación especializada. No volverá a existir una escuela especializada en Madrid, como mínimo “hasta que la crisis no se acabe y las PYMES lo notemos”, advierte Salvador Santos Campano, quien considera el problema desde un punto de vista transversal que “no sólo afecta a las pastelerías sino al consumo en general”.

Los empleados que tenían estas asociaciones, incluido por ejemplo el profesor de pastelería Justo Almendrote, se han ido dando de baja voluntaria durante los últimos años y, para la fecha de la liquidación, quedan cuatro empleados y el servicio de limpieza, para los que no se contempla otra salida que no sea la del despido.

Salvador Santos Campano ha querido salir al paso de las acusaciones vertidas recientemente en el diario El Mundo sobre irregularidades cometidas en subvenciones recibidas, negando que se hayan producido ni que existan evidencias al respecto. También ha reivindicado su labor al frente de AEPA y ha manifestado que hoy en día la pastelería tradicional lo tiene muy difícil para sobrevivir. “Necesita un cambio de modelo que pase por acoplar la oferta pastelera a un servicio integral de hostelería.” Santos Campano también nos ha confirmado su voluntad de no presentarse como presidente en la nueva asociación que nazca tras el proceso de liquidación actual.


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