"Hemos abierto una puerta a nuevas posibilidades y lenguajes representativos"

Por Jaume 15 September 2014

Joan Font es el director de la compañía de teatro Comediants, encargada de dar vida, animación y magia a Fantasia by Escribà, comparte con nosotros las impresiones de haber participado en esta experiencia tan onírica e inclasificable.

Los pasados 22 a 24 de agosto tuvo lugar Fantasia by Escribà en Singapur. Este macro evento multidisciplinar liderado por Christian Escribà ha arrastrado desde su planificación hasta su celebración final unas cifras de vértigo: 500 personas trabajando en el proyecto, 100 actores, 12.000 visitantes en tres días, 8.000 m2 de superficie, cuatro millones de dólares de inversión, ocho espacios temáticos separados, 25 piezas monumentales de chocolate, azúcar y fondant, 40 masterclass dirigidas por cuatro chefs de prestigio… Joan Font y la compañía de teatro Comediants que él dirige fueron los encargados de dar vida y animación a este gran espectáculo con sabor dulce, a continuación nos traslada de primera mano sus impresiones y valoraciones.

 

¿Qué balance haces de vuestra participación en Fantasia?

Ha sido una experiencia nueva y muy intensa. Hemos podido crear desde una perspectiva poco usual para la gente de teatro. Ha sido una multi-creación en espacios diferentes y manejando conceptos muy dispares. No era un espectáculo con una línea argumental al uso, sino intervenciones con ideas y propuestas plásticas muy distintas en cada una de las áreas que armaban  Fantasía: La Bienvenida, El mundo de los Sueños, La Naturaleza, El Gran Teatro Real de los Pasteles, La Plaza de la Boda (con su gran Pastel de Fiesta)… Cada una de las imágenes y momentos de acción teatral, requerían el recorrido creativo de una gran obra, aunque su formato, en algunas ocasiones, fuera el de una micro-intervención.

Este espectáculo nos ha permitido entrar en territorios nuevos desde el punto de vista de la comunicación y la dramaturgia, y donde el centro de la plasticidad y la narrativa ha sido el mundo de la repostería: pasteles, dulces, postres y todo el fascinante entorno de este arte-oficio que se remonta a tiempos inmemoriales.

 

¿Estás satisfecho con la respuesta de público obtenida?

Estoy y estamos completamente satisfechos, el público no se esperaba una propuesta de estas dimensiones, ni tampoco tanta diversidad de formatos. Así mismo nosotros tampoco esperábamos una respuesta tan calurosa y divertida de un público aparentemente frio y distante. Creo que romper las formalidades mientras  el público esperaba para entrar en el recinto fue un acierto, ya que fue una especie de choque que rompió esquemas y convencionalismos en los espectadores, haciendo que se relajaran y entraran más predispuestos a dejarse llevar por la sorpresa, la poesía, la fiesta… Así pudimos crear una relación más abierta y comunicativa que permitía gozar, abriendo los sentidos y predisponiendo al aprendizaje y el juego.

 

“Los visitantes estaban impactados por el descubrimiento de un espectáculo que les invitaba no sólo a ser espectadores, sino a participar degustando dulces y todo tipo de postres”

 

¿Qué te ha sorprendido más de las reacciones de los visitantes?

La capacidad de asunción y aceptación de un espectáculo tan novedoso, y después su agradecimiento. Se les veía muy felices, vivían la representación en presente, sin darle vueltas, aprendiendo y dejándose llevar por la sorpresa, el teatro, la música, la danza. Impactados por el descubrimiento de un espectáculo que les invitaba no solo a ser espectadores, sino a participar degustando dulces y todo tipo de postres.

   

 

 

¿Qué tal se llevan pasteleros y chefs con los actores, hacen buen tándem?

Ha sido una experiencia estimulante y de enriquecimiento mutuo. Creo que hemos abierto una puerta muy interesante que puede conducirnos a nuevas posibilidades y nuevos lenguajes representativos. En estos tiempos de mestizaje y búsqueda creativa, el encuentro entre la gastronomía/repostería y el teatro representados por Christian Escribà y Joan Font (Comediants) puede ser una buena señal para iniciar un viaje que nos puede llevar muy lejos. Cuando dos miradas creativas se unen, nace una nueva forma de ver, de ir más allá de las propias propuestas o estilos. Se crea un nuevo concepto colectivo y, al mismo tiempo, un nuevo horizonte individual. Aparecen nuevas inercias que te hacen estar, muchas veces, en la cuerda floja y soy de los que tiene la convicción de que esto, en definitiva, es enriquecedor para cualquier artista. A mí, puedo asegurar que me provoca y estimula.

 

“Esto tendría que ser un primer paso para proyectar una nueva Fantasia con más incidencia emocional y con más definición  en cada uno de los espacios”

 

Aunque probablemente es pronto para mirar adelante, ¿cuál es el siguiente paso después de Fantasia Singapur?

Sería deseable e interesante continuar esta propuesta ahora que sabemos y conocemos de qué se trata. Mejorar y perfilar cada uno de los espacios-áreas, así como desarrollar las propuestas que habían dentro del proyecto de Fantasía. Poder investigar en profundidad, cómo emocionar y dramatizar buscando más matices a través de los cinco sentidos. No hay tantas posibilidades de trabajar en las propuestas convencionales de una forma tan explícita con todos los sentidos y que éstos sean el contenido de la experimentación.

Poder desarrollar la vista con ideas y nuevas imágenes de los pasteles o de los sueños, de las fiestas, el engaño o el juego de colores, recrear exóticas formas y dimensiones nuevas. El oído: utilizando músicas rituales, celebraciones populares, sonidos de cocina y ritmos de trabajo. El olfato: impregnando el espacio de perfumes, fragancias de frutas, especias o aromas de horno. El gusto: es el sentido esencial en esta propuesta. Poder paladear y degustar una cantidad importante de estas creaciones de dulces y pasteles será un aliciente añadido.  El tacto: por su propia esencia los pasteles van unidos a los rituales, fiestas y conmemoraciones, es lo mismo que decir estar unidos al movimiento, bailes, juegos. Poder tocar los ingredientes naturales de lo que están hechos los  pasteles,  y también poder jugar a transformar esta materia… estaríamos aproximándonos a la alquimia. Oficio real de los maestros pasteleros.

 

 “No nos esperábamos una respuesta tan calurosa y divertida de un público aparentemente frio y distante”

 

Muchas felicidades por este ambicioso proyecto hecho realidad

¡Gracias! Ha sido el trabajo de un montón de artistas y de una gran cantidad de energías, creatividad múltiple y de una entrega sin resistencias. Valoro muy positivamente la propuesta conjunta y sobre todo la entrega incondicional de Comediants. Hemos aportado ilusión, conocimiento, juventud y reflexión.

Pienso que esto tendría que ser un primer paso, para proyectar una nueva Fantasía con más incidencia emocional y con más definición  en cada uno de los espacios. Separar mejor las áreas más museísticas y de conocimiento de las partes más teatrales y festivas. Pero para ser la primera vez y no tener ningún punto de referencia, creo que no ha estado nada mal… con ganas de más, de mucho más.

Fotos: Carlos Allende