La innovación, motor de la industria del dulce

Por Redacción 14 de marzo de 2008

Xavier Mir, presidente de la FEAD, y Neus Ballarín, de la consultora Nielsen.En el marco de la feria Alimentaria de Barcelona, el pasado 14 de marzo la Federación Española de Asociaciones del Dulce (FEAD) presentó un nuevo estudio sobre las tendencias del sector del dulce en 2007. Una de las principales conclusiones de este informe es la constatación de la importancia de la innovación para el sector. En este sentido, el estudio ha remarcado que sólo el año pasado se lanzaron 1.500 nuevos productos en los mercados de caramelos y chicles, chocolates, galletas, turrones, bollería y pastelería de marca.

Los encargados de presentar este informe fueron Xavier Mir, presidente de la FEAD, y Neus Ballarín, de la consultora Nielsen, autora del estudio. Ambos destacaron que los productos nuevos supusieron más del 5 por ciento de las ventas del sector. Además, resaltaron que en el sector del dulce el 18 por ciento de los nuevos productos fueron alimentos innovadores, el 44 por ciento fueron nuevas marcas en una categoría o necesidad de consumo ya existente, y el 35 por ciento fueron extensiones de línea o nuevos formatos dentro de una marca.

En cuanto a subsectores, los chocolates y las galletas fueron los productos que aportaron más novedades e innovaciones en 2007, mientras que los chicles y bollería fueron las categorías de producto en los que la innovación influyó de forma más directa en el incremento de ventas, aportado un 61 por ciento del crecimiento en chicles y un 46 por ciento en bollería.

Por otro lado, como apuntaron Mir y Ballarín, los tres principales ejes de la innovación de alimentos continúan centrados en el placer, los alimentos que solucionan ocasiones de consumo y los que permiten asegurar el cuidado personal y mantener una alimentación equilibrada. Pero a estos tres ejes se está añadiendo un cuarto: la necesidad de desarrollar lanzamientos dirigidos a colectivos de población cada vez más reducidos. Esto es, los llamados micro-targets, con necesidades muy concretas de consumo, ya sean niños, adolescentes, familias sin hijos, singles, seniors o inmigrantes.